Bogotá rinde homenaje a Mario Posada, uno de los gestores de la Orquesta Filarmónica

Foto: SCRD

El maestro Mario Posada Torres, nacido en Bogotá en 1933, fue elegido por un jurado conformado por Jorge Alfonso Triana, el arquitecto y curador José Ignacio Roca y la periodista Marianne Ponsford como ganador del Premio Vida y Obra de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte. El reconocimiento, que se entregará oficialmente el 25 de octubre, incluye un premio de $50.000.000 y la publicación de un libro sobre su vida.

Con una existencia dedicada al arte y a la difusión de la cultura, Alejandro Posada ha recibido premios y reconocimientos tanto en el país como en el exterior y en su larga trayectoria se ha destacado por haber participado en la creación de orquestas, incluyendo la Filarmónica de Bogotá (OFB).

Mario Alejandro Posada Torres fue uno de los músicos que dio origen, hace 50 años, a la Orquesta Filarmónica de Bogotá con el objetivo de “democratizar la música culta”. Junto con un grupo de unos 50 artistas, gestores culturales  y dirigentes políticos, entre los que se encontraban Belisario Betancur, Alfonso López Michelsen y Jorge Zalamea, firmaron un memorial en nombre de los intelectuales con el fin de impulsar en el Concejo un proyecto de acuerdo que permitiera la creación de la Orquesta bajo el patrocinio de la Alcaldía.

Posada llegó a la música por casualidad. Tenía solo 10 años cuando, en una sesión solemne, escuchó por primera vez la interpretación de un violín en vivo. “El músico no era muy bueno y a mí me pareció que el violín tenía un sonido horrendo”. Su hermano mayor,  verdadero aficionado al instrumento, le sugirió que escuchara a algunos de los intérpretes más reconocidos de la época para hacerlo cambiar de opinión, y así fue “Me fascinó”, confiesa el maestro.

Fue tanto lo que insistió el pequeño que su padre terminó, no solo comprando un violín sino consiguiendo un maestro particular. El esfuerzo no fue en vano, a los 19 años el joven Posada ganó el concurso de intérpretes de la Radio Nacional, y con él una beca para estudiar en el Conservatorio de la Universidad Nacional. Su destacada labor lo llevó a ser elegido para representar al país en un reputado festival de música clásica que se celebra anualmente en Puerto Rico en homenaje al compositor y director de Orquesta Pablo Casals y, posteriormente, cuando ya era un joven concertino en la Orquesta Sinfónica Nacional, a obtener una beca para estudiar en la Manhattan School of Music.

Tras poco más de dos años en Nueva York, donde estudió violín, dirección y composición, regresó a Colombia poco antes de que se produjera la escisión en la Sinfónica Nacional y la creación de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, en la cual, a lo largo de los años, el maestro posada ha tenido múltiples papeles: impulsor, concertino, director asistente, director titular y director invitado.

Ha compuesto, además, más de un centenar de piezas, entre las cuales se destacan un poema sinfónico llamado “Macondo”, que estrenó en 1994 y el “Poema sinfónico cumbia número 2, Calamar”, que estrenó hace unos tres años, también con la Filarmónica de Bogotá,.

El maestro Posada fue, además, el creador de la Orquesta Promúsica. Con ella estrenó en Colombia “La vida breve”, de Manuel de Falla, una ópera en dos actos que significó reunir bajo su dirección la orquesta más grande que se hubiese confirmado hasta el momento en Bogotá. Con esta misma orquesta realizó dos giras de conciertos por Europa, con un repertorio exclusivamente Iberoamericana “Nunca una orquesta colombiana de esta categoría había viajado a Europa. Ese es, quizás, mi mayor orgullo”, concluye.

 

Publicado el Mar, 08/08/2017 - 13:35